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Centro de Salud de San Pedro Alcántara

Tarde joven

Programa de educación sexual


     En el Programa de Educación Sexual dirigido a jóvenes se realizan dos tipos de actividades:

  • Educación Sexual:

     Para alumnos de 4º curso de E.S.O. Actividad que se lleva a cabo en colaboración con los tres institutos de enseñanza secundaria de San Pedro Alcántara.

     La actividad tiene lugar en los centros educativos mencionados entre los meses de octubre a mayo (durante todo el curso escolar).

  • Educación sexual en el Centro de Salud:

    Dirigido a todos los jóvenes de 14 a 25 años.

     Existe una consulta que funciona la tarde de los lunes, durante todo el año, en horario de 17:30 a 19:30 horas. A ésta consulta se accede directamente, sin necesidad de cita previa.

     Se ofrece a los jóvenes información sobre:

  • Anatomía y fisiología de la reproducción y de la sexualidad.

  • Métodos anticonceptivos.

  • Enfermedades de transmisión sexual.

  • Afectividad.

  • Repuesta Sexual.

     Los jóvenes pueden acudir de forma individual, en parejas o en grupos.

 
Apuntes de sexualidad
 
  • El cuerpo:

     Los cuerpos podrán parecer gordos, cortos, destartalados, canijos, desproporcionados y algunas veces casi perfectos. Pero cuanto más satisfecho estés del tuyo mejor te verán los demás, a pesar de esas inoportunas espinillas, esos kilos de más, ese pecho que no acaba de enderezarse o ese bigote que no acaba de salir.

    Es muy importante, pues, no sólo que aceptes tu cuerpo sino que le des alegría y estés orgulloso de él; al fin y al cabo es la estructura que más dignamente te va a pasear por la vida, porque no hay otro como él.

     Utilízalo en su totalidad, déjalo acariciar, siente cada parte de tí y con cada parte de tí; no olvides los genitales, pero no lo dejes solo en eso.

Cuanto más libre sea tu cuerpo, más extensa será tu sexualidad.

  • Masturbación:

     Es una práctica muy frecuente en la adolescencia, pero que se produce en todas las edades de la vida.

     Es una conducta muy extendida y de entrada, es agradable y positiva. Algunas veces, realizamos la tarea con prisas, buscando tan sólo el desahogo y el invento nos sabe a poco.

     Como una forma de autoconocerse agradablemente, probablemente estaría mejor ligada a situaciones de relajación, con tiempo para prolongar la caricia por el resto del cuerpo, usar la imaginación y toda la riqueza de las fantasías. No deben asustarnos los contenidos de las fantasías eróticas. Su valor precisamente está en que no tiene que tener ninguna relación con nuestras conductas reales.

     En cuanto a frecuencia no hay ninguna cifra óptima o "normal". Depende de nuestras apetencias y del grado de satisfacción.

  • Las primeras relaciones:

     Hemos estado tentados en escribir la "primera vez" y es que suele ocurrir que dos personas que aún no conocen sus cuerpos, ni sus apetencias, que están acostumbrados a relacionar genitales con sexualidad, cuando se encuentran "desnudos" frente a frente, les aparece el miedo a la intimidad y su única forma de comunicarse sin sentir agobio es el coito, porque así lo han aprendido de sus amigos, de las películas, de algunos libros.

     Esto, que podría ser anecdótico, tiene la desventaja de organizar nuestros encuentros sexuales alrededor del coito, máxime cuando en nuestro aprendizaje sexual (que ha sido generalmente malo y escaso) no hemos sabido darle importancia a otras formas de expresión de los deseos, salvo como precalentamiento previo a la penetración.

     Nuestra sexualidad se va convirtiendo, poco a poco, en un exclusivo "hacer el amor" (coito). Ni que decir tiene, que si ahora te ofrecemos un condón, probablemente te corte el rollo, porque podríamos estar encerrando toda tu sexualidad en un saco de goma.

     Para evitar ésto, es importante desde el principio participar con todos nuestros sentidos, nuestra imaginación y toda nuestra piel del descubrimiento de la sexualidad en pareja, conocer nuestros gustos y los de otro. Disfrutar de cada beso y de cada abrazo por sí mismo y no como estación en un viaje al coito.

     Cuando "follar" no sea el destino, sino algo que puede surgir o no en cualquier momento, ponernos un condón no será un castigo.

     Concretamente, en la relación heterosexual cuanto más excitada y relajada a la vez se encuentre la pareja, cuanto menos prisa por superar la prueba de la penetración exista y más a gusto se encuentren, menos o nada molesta sería la rotura del himen o virgo.

     Por curiosidad, sabed que existen hímenes tan flexibles que nunca se rompen y por el contrario muchas roturas de himen se han producido sin haber habido relación ninguna. En resumen que la virginidad sólo tiene la importancia que queráis darle.

  • Los métodos anticonceptivos:

     Aunque la penetración no sea la única forma de relacionarse, probablemente os apetezca y se realice muchas veces.

     Se entiende como anticoncepción, las herramientas o estrategias para evitar embarazos.

     Tenemos desde los métodos naturales basados en los días fértiles del ciclo ovárico y que son poco eficaces, hasta las "pastillas" o píldoras anticonceptivas que son un eficaz método anticonceptivo pero que no previene de infecciones, incluido VIH/sida.

     Tenéis otras posibilidades como el D.I.U., diafragma, esponjas, espermicidas, etc. pero, vamos a detenernos en el preservativo o condón, porque es el que, con diferencias, más usáis y por que además es el único (junto al preservativo femenino) que protege del VIH/sida y de las E.T.G. (enfermedades de transmisión genital).

     Desde luego, si vuestra relación se limita a tener penetraciones, ponerse un condón debe ser un mal rollo. Pero, si por el contrario, la penetración es una parte de un buen rato, probablemente, no sólo no será molesto, sino que podrá ser divertido.

     Recordad además que el VIH/sida no se transmite por saliva ni por sudores, ni por abrazos, ni por besos.....que hay que tener cuidado con la felación y el cunnilingus si hay heridas en la boca. Tener ganas de disfrutar sólo contagia alegría.

     El Sida no debería infectaros y existen medios para evitarlo. Pero tampoco debería afectaros con un miedo que os engarrote en desconfianzas.

     Y, volviendo al condón, tened en cuenta:

  • Se pone antes de cada penetración, pues "antes de llover chispea" y el líquido que se produce en los chicos con la excitación puede ser fértil y producir embarazos.

  • Evitar que entre aire en el extremo, sujetando la punta al colocarlo, pues esto puede facilitar su ruptura.

  • Evitar "dormirse en los laureles", porque tras la eyaculación y con la pérdida de la erección podría quedarse dentro.

  • Hay que sacarlo sujetándolo por la base por los mismos motivos.

  • En una relación anal, es igualmente necesario su uso como defensa ante el VIH/sida.

     Recordad finalmente que llevarlo encima, indica que sois responsables y serios para divertiros, que, al fin y al cabo, es de lo que se trata. Sin susto.

Cuanto más libre y gratificante es una relación menos engorroso es el uso del preservativo.

  • Dificultades:

     Tal vez, la dificultad mas grande sea precisamente la de encontrar una pareja cuando lo deseamos. Tal vez, ésto se complica cuando la autoestima está baja, cuando no estamos seguros de nuestras posibilidades, cuando nos da vergüenza exponer nuestras apetencias, si vivimos la sexualidad como algo negativo, cuando nuestro cuerpo está rígido y cuando, de alguna manera, nuestra oferta para la relación es siempre la misma, pobre o poco imaginativa.

     Muchas veces, después del largo viaje de la seducción, cuando por fin os encontráis a solas, pueden aparecer otro tipo de dificultades, casi siempre ligadas a la ansiedad  y a la inseguridad.

     Te duele, no se pone dura, te encuentras especialmente torpe, no te has enterado, no sabes que hacer.... son situaciones "terribles", relacionadas en múltiples ocasiones con la necesidad de hacer algo (coito), en lugar de pasarlo bien.

     Por ello, insistimos, se trata de ponerse de acuerdo en divertirse, en jugar, en compartir deseos sin normativas. No hay nada prohibido, no hay nada obligatorio.

     Puede que a lo largo de tus relaciones aparezcan otro tipo de dificultades como el miedo al embarazo, desconfianza en el método elegido, torturantes retrasos en la regla, roturas traicioneras del preservativo, dificultad en la adquisición o el uso del método, dudas sobre tu anatomía, tu fisiología o tus efectos...etc.

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